Marketing Médico
24 / septiembre / 2026
5 MIN LECTURA

¡Hola! Mi nombre es Andrea, soy diseñadora gráfica egresada de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y cuento con más de 9 años de experiencia en diseño para redes sociales y branding. Disfruto trabajar en proyectos que me permitan explorar nuevas ideas, experimentar con diferentes estilos y salir de mi zona de confort. Me interesa crear propuestas visuales que, además de ser atractivas, comuniquen de manera clara la esencia y personalidad de cada proyecto.
Del diseño gráfico al diseño de experiencia:
Mi acercamiento a la Interfaz de Usuario.
Por: Andrea Llamas
Cuando diseñar dejó de ser solo comunicar, pasamos de preguntarnos «¿cómo hago que esto se vea bien y comunique?» a «¿cómo hago que alguien entienda qué hacer aquí?».
El diseño gráfico es una herramienta que las marcas utilizan para comunicar un mensaje y conectar con las personas, ya sea a través de los colores, las imágenes, la tipografía o incluso del mensaje mismo.
Como diseñadora gráfica, he tenido la oportunidad de participar desde el desarrollo de nuevas marcas que buscan construir un logotipo y una identidad visual, hasta el diseño de contenido y campañas para redes sociales. Sin embargo, con el tiempo descubrí que el diseño no solo debe verse bien: también debe funcionar, guiar y facilitar la experiencia del usuario.
Es justamente aquí donde comienza un nuevo aprendizaje para mí, acercarme a un área diferente y descubrir una nueva manera de entender el diseño a través de la Interfaz de Usuario (UI).
Para entender mejor, ¿Qué es UI?
UI significa User Interface o Interfaz de Usuario. En términos simples, es el punto de encuentro entre una persona y un producto digital. Es todo aquello con lo que interactuamos cuando utilizamos una aplicación, una página web o una plataforma: botones, menús, tipografías, colores, iconos, formularios y la manera en que todos estos elementos se organizan en una pantalla.
Cuando me tocó realizar mi primer sitio web, estuve a cargo tanto de la parte de diseño como de programación, lo que me permitió conocer una perspectiva muy diferente a la que estaba acostumbrada.
A diferencia del diseño, la programación se encarga de convertir las ideas en algo funcional e interactivo, permitiendo que una página responda a las acciones y necesidades del usuario. Dentro del desarrollo web podemos encontrar principalmente dos partes: el frontend (lo que vemos y con lo que interactuamos) y el backend (lo que ocurre detrás para que todo funcione).
Involucrarme en esta parte del proceso me ayudó a comprender que el diseño no trabaja de manera individual, requiere de un respaldo para que funcione. Una interfaz puede comenzar como una idea visual, pero necesita de otras áreas para cobrar vida y cumplir realmente con su propósito.
El diseño gráfico no desaparece cuando llegas a UI. Al contrario, permanece y evoluciona para adquirir una nueva función: no solo comunicar visualmente, sino también ayudar a construir una experiencia clara e intuitiva para el usuario.
Darme cuenta de esto me permitió encontrar un terreno conocido dentro de un área que era nueva para mí. Descubrí que podía seguir aportando desde mis conocimientos como diseñadora gráfica, y al mismo tiempo, comenzar a entender el papel que cumple la programación para transformar esas ideas visuales en algo funcional. Al final, ambas partes trabajan en conjunto para dar vida a una interfaz.
Con esto en mente, mi manera de diseñar también comenzó a cambiar. Ahora tenía la oportunidad de explorar distintas áreas y pensar no sólo en cómo se veía una pantalla, sino en cómo una persona iba a interactuar con ella. Desde entrar a una página web para conocer los servicios de un doctor, navegar por una tienda en línea o simplemente recorrer una galería de fotografías para conocer más sobre una persona, cada proyecto planteaba una experiencia y una intención diferente.
Acercarme a la Interfaz de Usuario no significó alejarme del diseño gráfico, sino descubrir hasta dónde podía llevar todo lo que ya había aprendido. Hoy entiendo que diseñar no termina cuando algo se ve bien; también implica pensar en la persona que estará del otro lado, en lo que necesita y en cómo podemos hacer que su interacción sea más sencilla.
Al final, sigo preguntándome «¿cómo quiero que esto se vea?», pero ahora esa pregunta siempre viene acompañada de otra: «¿Cómo quiero que las personas se relacionen con lo que estoy diseñando?».
Conoce a Andrea
¡Hola! Mi nombre es Andrea, soy diseñadora gráfica egresada de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y cuento con más de 9 años de experiencia en diseño para redes sociales y branding. Disfruto trabajar en proyectos que me permitan explorar nuevas ideas, experimentar con diferentes estilos y salir de mi zona de confort. Me interesa crear propuestas visuales que, además de ser atractivas, comuniquen de manera clara la esencia y personalidad de cada proyecto.
